lunes, abril 16, 2007

Mientras se crea la web

Mientras voy preparando el sitio que he reservado en myspace, en el que subire ademas de comentarios, fotos y videos, voy a ir colgando algun comentario sobre el viaje. En vez de ir por algun orden riguros, empezare por lo que mas me gusto: Delfos.
Por cuestion de calendario (fiestas de pascua), nuestro dia en Delfos no fue como es normal en el tour, sino que nos apresuramos para llegar por la tarde a tiempo de ver el museo, y por la mañana vimos el santuario, pero con mas tiempo de lo normal, pero aun asi estoy convencido que el lugar se merece por lo menos dos dias, uno para admirar el paisaje y tomarse un tiempo recorriendolo, como los peregrinos de antaño, y otro para admirar el santuario y su museo.
Fisicamente el lugar es hermosisimo, de una belleza incomparable, y sobre todo muy diversa y que va incrementando segun se acerca uno desde el mar, caminando por el olivar de Anfisa, el mayor de Grecia.
Pese a lo cerca que se esta del mar (unos pocos kilometros), cuando se llega al propio recinto del Templo, encuadrado entre impresionantes paredes graniticas, este ya no esta a la vista, pese a la altura a la que uno se encuentra. Este hecho debia ayudar a crear sensacion de aislamiento y ultraterrenidad (encontrarse en un lugar fuera del mundo de los hombres) a los peregrinos, especialmente los que habian llegado por mar.
En la Antigüedad, la retorcida senda de ascenso hacia el templo, que seguramente recordaria a mas de uno a la mitica serpiente Piton, a la que Apolo mato para apropiarse del lugar, estaba llena de estatuas de bronce y diversos trofeos construidos por las polis, lo que debia aumentar esta sensacion, asi como los tesoros , edificios construidos por los diversos gobiernos helenos para acumular riquezas en este lugar sagrado, lo mas parecido a Suiza por aquellos tiempos, y que competian unos con otros en belleza y esplendor. Finalmente, en el centro de la ladera, quedando unicamente el teatro y el estadio por encima, estaba el templo y la ciclopea estatua de Apolo, frente a los cuales en un altar se llevaban a cabo los sacrificios previos a las predicciones de la pitia, que los enviados de todos los rincones de la helade (entendida como cualquier lugar donde habitaran griegos), esperaban la respuesta a sus preguntas.
Publicar un comentario