lunes, agosto 23, 2010

Diario de Partida III: En esa epoca no habia Seguridad Social

   Amanece sobre la ciudad de Cidonia y el sol se levanta por el este, tiñendo de carmesi sus murallas. Nuestro grupo de audaces mononiveles se dirige a una de sus puertas y tras pagar un obolo acceden a la ciudad. Nada mas entrar en esta, llama su atencion un par de curiosos personajes que los observan con atencion desde una mesa en el exterior de una posada. Antipatro y Agis (alias de Perseo el Ladron), finge rezar en una herma, mientras deciden como proceder. Antipatro y Argiaco se internan en la ciudad, mientras el tracio Miko y Agis se dirigen a hablar con los desconocidos. Estos resultan ser un corintio llamado Anfion y su empleador, un individuo delgado y silencios que no se quita en ningun momento su sombrero de ala ancha. Tras conversar durante una media hora deciden quedar para la noche en un lugar llamada la Gruta de Galatea en el puerto. Ahora todos tienen prisa, ya que en el agora hay un juicio contra un tal Ciclos de Eretredia, un sacrigelo demagogo.

   El agora de Cidonia esta de bote en bote mientres los diez magistrados anuales de la ciudad, los cosmes, deciden sobre el destio del reo, acusado de haber profanado el trofeo elevado hace diez años para conmemorar una victoria naval de Cidonia de Gortina, lugar consagrado a Posidon y Nike. Critas lanza un encendido discurso panhelenico, advirtiendo a los cidonios de que "muy pronto han de concluir todos estos juegos militares de los helenos, cuando llegue del oeste el que ha de hacerlos pasar bajo el mismo yugo", para acabar de rematarlo, lanza un panegirico de la figura de Alejandro Magno, el enemigo de la Libertad de los helenos. Los cosmes le condenan a ser lapidado hasta morir al atardecer. Y los personajes no piensan perderse el espectaculo.

   Sin embargo a la hora de la verdad nada se desarrolla segun lo previsto. En el momento de ejecutarse la sentencia, una niebla llegada del mar cubre la playa, una melodia tristisima llega del mar y los centinelas empiezan a desvanecerse (en ambos sentidos de la palabra: no se les ve, y se duermen), el pueblo entra en tumulto. El esquivo Perseo-Agis, consigue ver como Critias es llevado en un bote a un barco.

   Y en Cidonia estalla la revolucion. El demos se agita, se escuchan voces proclamando que los dioses han salvado a un hombre honrado condenado injustamente. Los oligarcas de la ciudad van a sus casas para equiparse con sus panoplias hopliticas y meter en cintura al vulgo.

   Los mononiveles, se apartan de la circulacion hasta la hora de su cita con Anfion y su patron, que resulta ser un ser con las orejas en punta como los satiros de las vasijas. Pero dice no ser tal, sino uno de los esquivos galatas, un elfo en suma. Su nombre es Eamon y dice estar buscando a su hijo, que se encuentra en algun lugar de Creta a punto de ser vendido como esclavo. Discuten bastante sobre cuanto cobraran y al final acuerdan que recibiran dos dracmas al dia durante un mes y una mina si rescatan al efebo elfico.
  
   Hora de irse a la camita, pero aun les espera una sorpresa. Por la noche, el capitan Nicomedes, que por la mañana a augurado un brillante futuro en su negocio a Miko, viene a llevarselo con dos de sus asociados, para que el tracio comienze su nueva andadura profesional, pero Miko disiente argumentando que ha recibido una oferta mejor.  Cuando las negociaciones se descilizan hacia la absorcion hostil, Agis aparece queriendo sorprender a los piratas (si, son eso), pero es él el sorprendido cuando el que iba a apuñalar por la espalda se vuelve cual aspid y le hace un tajo en la barriga que le deja incosciente en el suelo. Tras probar el hacha de Miko y hacer un intento de comprar a Agis por seis dracmas, Nicomedes abandona la posada.

   Al dia siguiente los mononiveles se ponen en marcha y cobran su primer sueldo. Todos salvo Agis, ya que los demas estan de acuerdo con Miko el tracio, que aunque sea un barbaro patan de las montañas de Tracia argumenta como sofista ateniense y regatea como un buhonero fenicio, "si no trabajas no cobras, aun no se ha inventado la seguridad social". Los jugadores descubren algo sobre el mercado de precios, y que un efebo elfico es un articulo de superlujo, solo alcande de reyes, satrapas o banqueros. 3.000 dracmas segun el Honrado Gorgias, esclavos para toda ocasion.

   Los mononiveles se cuestionan sobre si han mordido mas de lo que pueden tragar, y tambien se cuestionan si venderian a uno de ellos si fuera un galata adolescente. Pero que linda es la amistad.

   Tras recibir los cuidados de un discipulo de Hipocrates, Agis esta de nuevo en pie, y con la ayuda de Poseidon, un cordero sacrificado en el altar y un soborno cuantioso,  averigua que el joven Kevan, pues asi se llama el efebo, esta en manos de un pirata llamado Androcles.
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