jueves, octubre 19, 2017

Campaña Apiru: "y cada uno hacía lo que le daba la gana.".

En aquella época los israelitas todavía no tenían rey, y cada uno hacía lo que le daba la gana.
Jueces 21:25


Al final de la entrada creo que tendréis claro a cuenta de que viene el titulo y la cita, pero dejarme mantener el misterio hasta entonces.

Esta entrada tiene como fin explicar cual es la situacion social, política y económica en la que se han criado los PJ y que los llevara a abandonar su casa y su tierra y buscar una tierra prometida. Me pongo bíblico en el lenguaje con toda la intención.

Tened en cuenta que esto es más que nada una ambientación de rol, no un ensayo histórico, aunque use la historia como base, he interpretado y adornado los acontecimientos como me ha resultado más conveniente.

1- Canaan, una tierra de tiranos.

La tierra de Canaan es un país conquistado y dominado por Egipto. Los faraones imponían un duro tributo a los reyes cananeos, y por consiguiente estos a sus súbditos, provocando un empobrecimiento de las clases mas humildes y la creación de un sistema rígido de castas. Si no estas arriba tienes que soportar tributos agobiantes y todo tipo de humillaciones e injusticias. Puede que incluso te veas forzado a entregar a tu primogénito a los sacerdotes de Baal para que sea sacrificado. Y la posibilidad de ascender en la escala social era casi nula. Solo hay una manera de escapar. Reunir tu escaso pecunio y marchar a las colinas, donde los hombres pueden andar con la cabeza alta y ser dueños de su propio destino.

Eso es, aunque en la entrada anterior explique que en la hipótesis de Finkelstein y Silberman los pobladores originales de los asentamientos de las tierras altas eran pastores que abandonaron su vida errante, sin duda esos asentamientos fueron un imán para todos los descontentos e inadaptados de las tierras bajas. O al menos así debería haber sido.

2- La Religion

Si, ¿a quienes adoraban estas gentes?, ¿como influía la religión en su vida?. Es una buena pregunta y la respuesta quizá sorprendan al algunos. Desde el punto de vista histórico y arqueológico no hay prueba alguna de que el judaísmo existiese en este momento. No hay pruebas del éxodo ni de la existencia de los profetas. Todos esos relatos fueron creados y recopilados en tiempos muy posteriores, e incluso la propia Biblia reconoce que las formas de adoración eran diferentes en este tiempo y que el Eterno tenia que compartir la adoración de pueblo con otras deidades.  De echo la Biblia es en gran parte es el relato de esta pugna del Dios Único contra las demás deidades.

En esta época los cananeos adoraban a un amplio panteon de deidades, algunas de las cuales como Ishtar eran compartidas con otros pueblos semitas. El dios creador era El , a menudo identificado con el Yhaveh de los hebreos, a su lado estaba Asherah, su esposa. Estos dioses engendraron otros como Baal y Anahit. Como en el caso de los griegos cada ciudad tenia su dios o dioses favoritos, y puede que los mitos y leyendas sufrieran alteraciones locales.

Aquí es donde use mi prerrogativa divina de Master y Creador e interprete (o altere) el sistema de creencias cananeo a mi conveniencia.  Baal, su compañera Anahit  y  su cohorte de lacayos como Melek, se convertirían en los dioses de las ciudades y de las clases altas, mientras que El, el dios creador, y su esposa Asherah se convertirían en los dioses de los menesterosos. Para reforzar la preponderancia de su deidad, la gente de los tierras altas pronunciaran su nombre en plural mayestático, es decir, Elohim.

3-  La Debora y el Barak

Como ya he dicho, la época en la que van a jugar los PJ es más o menos asimilable al tiempo bíblico de los Jueces. Y ahí algo curioso de este tiempo y es que los israelitas parecían vivir en una especie de utopía anarquista, cada uno ocupándose de sus asuntos, regidos solo por unos usos y costumbres básicos.  Es un buen momento para volver a la cita del principio, una frase que se repite muchas veces en el libro de los jueces y que muchos ven como un intento de los escribas se legitimar la posterior monarquía, pero es importante indicar que la traducción de la original varia bastante.  Así con otra traducción, la interpretación del pasaje bíblico puede ser completamente diferente:
En aquella época no había rey en Israel; cada uno hacía lo que le parecía mejor.
Todo un manifiesto anarquista. No obstante, aquello no era ningún paraíso, de vez en cuando, cuando surgía una crisis, generalmente una invasión, se elegía un líder de entre el pueblo para enfrentarse a ella. La gente tomo la costumbre de recurrir a estos lideres para que mediaran en sus pleitos y así adquirieron el titulo por el que los conocemos: jueces.

La figura del juez suele ser un la Biblia el tipico tío machote que junta a sus colegas y masacra a un
buen montón de filisteos, moabitas o cananeos por haber obrado mal a ojos del Señor. El epitome de esta imagen seria el forzudo Sansón, cargándose el sólito un ejercito filisteo con una quijada de asno. Así que resulta curioso encontrarse en medio de tanta testosterona a una mujer; Deborah, la Madre de Israel.

Según el libro de los jueces, Deborah era reverenciada como jueza y profetisa (¿alguien dijo multiclase?),  y escuchaba a las partes sentada debajo de una palmera, un detalle importante sobre el que volveremos más adelante.  Deborah dirigió al pueblo de Israel junto a Barak contra los carros de Sisara, general del rey Jabin de Jasor. Y por supuesto, ganaron.

Hasta aquí un resumen del relato bíblico, dejando de lado un detalle que resulto inspirador para un servidor. En el momento de guiar al pueblo contra los filisteos Barak le exige a Deborah que les acompañe, y ella acaba accediendo, pero pronuncia una profecía diciendo  que el general enemigo no morirá a manos de ningún hombre sino de una mujer.  Y la profecía se cumplió, Sisara murió a manos de Jael, la mujer de un ceneo. Ahora bien si le damos un par de vueltas a la discusión entre Deborah y Barak la verdad es que suena a pelea de pareja, y resulta que según algunas interpretaciones etimológicas, Deborah y Barak, podrían ser en efecto marido y mujer.
Jael mata a Sisara

Según la Biblia, el marido de Deborah era lapidot, que puede interpretarse como relámpago,  y por otra parte Barak significa rayo (de esta misma raíz procede el apellido de los Barca, Almilcar y Anibal). Deborah por otra parte se puede traducir como abeja, avispa o de manera mas imaginativa como fogosa.

Así que tenemos dos personas con nombres de cosas. ¿O seria más bien títulos?. ¿Y si en vez de Deborah y Barak son la Deborah y el Barak, la Llama y el Rayo?. Por otra parte Deborah pronunciaba sus juicios y profecías bajo una palmera, un árbol asociado con la diosa Isthar, es decir Aserah.

Así que decidí que en las tierras altas lo mas parecido a un gobierno serian los dos sumos sacerdotes de Elohim y Aserah, el Barak y la Deborah y que una vez al año su matrimonio místico se convertiría en físico, en el equinoccio de primavera.

Terrenos por explorar un gobierno débil y descentralizado, un buen sitio para una partida de aventureros. El concepto de campaña parece haber enraizado como semilla caída en tierra fértil.


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