sábado, diciembre 02, 2017

Campaña Apiru: La Risa de la Hiena

La población de Tel Hafir comienza poco a poco a recuperar la vida. Las familias se instalan en sus nuevas casas, las limpian, reparan los tejados y las vuelven habitables de nuevo.

Al de unas semanas aparece en el pueblo un grupo de levitas al mando de un sacerdote llamado Boaz, que viene en nombre del Barak. Nada más llegar al pueblo Boaz pronuncia un discurso anunciando que la aldea queda exenta de diezmos durante siete años. Sus maneras no agradan mucho a Bathseba que viene a decir algo asi , como "quien es este tipo que viene dándose aires y perdonándonos la vida como si le debiéramos algo".  Tampoco le hacen mucho gracia algunos se sus consejos como el que de que debería buscarse un marido pronto. Para colmo el tipo este le dice que como es sacerdotisa ahora ella tambien es miembro de la tribu de Levi.

No sabemos como Boaz consigue llegar vivo a la cena y demuestra ser un buen conversador y
Las Huellas del Behemot
conocedor de la zona. Como los PJ empiezan a aburrirse de tanto rollo pueblerino y las cosas parecen encauzadas de momento, deciden que es un buen momento para viajar a Silo, la sede del Barak, acompañando a los levitas.

El viaje es tranquilo y cómodo en compañía de los levitas, que se detienen aquí y allá recogiendo el diezmo y escuchando las quejas e informes de las gentes. Lo único reseñable que ocurre es que se cruzan con las enorme huellas del Behemot, la más grande de las bestias terrestres, que hace temblar la tierra cuando se lo ordena Elohim.

Como ya dijimos Barak significa rayo en hebreo (tambien en fenicio y cartaginés, de ahí sacaron los Barca su apellido),  y el Barak es a la vez sumo sacerdote de El (tambien llamado Elohim) , juez y jefe militar.

Silo, al pie de una gran colina rocosa, es lo más parecido a una ciudad que uno puedo encontrar en las Colinas. El santuario ocupa a una gran cantidad de levitas y sus familias, los devotos acuden a el y tras ellos llegan todo tipo de comerciantes. Así que Silo tiene una población de unas mil almas, quinientas de ellas residentes permanentes.

Tras las oportunas gestiones los PJ consiguen una audiencia con el Barak. Para reunirse con el deben ascender por una larga escalinata labrada en la piedra hasta llegar al Tabernáculo, donde se guarda el Arca de la Alianza. El espacio al pie de la escalinata esta repleto de peregrinos, vendedores de victimas para el sacrificio y levitas. Boaz les esta esperando y les acompaño en el ascenso. Según van subiendo los PJ pueden admirar con más claridad el lugar y comprender por que se escogió este lugar para albergar el Arca.  La pared de la colina ha sido labrada hasta quedar recta y en ella se han grabado formas geométricas que encajan unas con otras formando dibujos de gran belleza aunque no representan ninguna forma human o animal.

Cuando llegan a lo alto de la escalinata ven que el Barak les estas esperando sentado en una alta silla de roble sin reposabrazos. Es un hombre de mediana edad con cabello y barba entrecanos, viste de manera sencilla con un aro de bronce en torno a su cabeza como unida muestra de rango y lujo.

El Barak es un hombre de trato llano y enseguida hace migas con Uzi, al reconoce como un compañero de armas. De hecho Uzi ha servido un par de veces a ordenes del Barak en campañas contra los ammonitas y los moabitas.

Una vez resueltos los asuntos políticos, los PJ aprovechan para ir de compras y consiguen una hermosa armadura de cuero para Sara, decorada con imágenes labradas y policromada. También aprovechan sus dotes de liderazgo para convencer a cuatro apiru con experiencia de combate para que se unan a ellos

Los PJ vuelven a Tel Hafir sin incidentes. Sin embargo al llegar a la aldea, los vecinos les reciben presos de la agitación y la congoja.  Desde que marcharon, una manada de hienas ha estado atacando a los rebañas, y antesdeayer desaprecio un niño de diez años.

Al amanecer del día siguiente los PJ, junto con los cuatro luchadores que han reclutado deciden
ponerse en marcha en busca de las hienas.  Uzi encuentra el rastro fácilmente y parece que las van a encontrar pronto. Cuando se encuentran siguiendo un estrecho sendero por el borde de un barranco, de repente las hienas les atacan por delante y detrás simultáneamente, mientras un tercer grupo rompe en siniestras carcajadas, sin duda con intención de atemorizarles.

Pese a todo, la emboscada no va bien para las hienas, sufren seis bajas, y aunque uno de los seguidores del grupo esta cerca de la muerta, Bethsabe consigue salvarlo.

La persecución continua y los PJ se ven obligados a internarse cada vez más en las regiones más escarpadas y salvajes de las Colinas, donde pocos han osado adentrarse. Y las fieras, mostrando una astucia diabólica se aprovechan de ello.  Se encaraman a lo alto de una ladera llena de piedras sueltas y empiezan a arrojarlas sobre los PJ, las piedras caen sobre ellos y se producen varios heridos, pero una vez mas, triunfan ante la adversidad. Con su arqueria sin par Sara consigue abatir a varias de las hienas y estas huyen.

Aunque la astucia mostrada por las bestias empieza a preocupar a los jugadores, siguen sin tregua tras ellas. Finalmente hayan lo que parece su cubil, la entrada de una cueva en una profunda dolina. Con cautela se adentran en las entrañas de la tierra, donde les aguardan grandes sorpresas.

La primera es una escalinata, recubierta de mármol. Desciende hacia las profundidades y parece construida para seres de altura muy superior a la de ninguna raza conocida. Al final de la escalinata hay una gran gruta, llena de pilares de roca, muchos de ellos esculpidos. Del fin de la escalinata parte un camino hecho con mosaicos, que representan plantas curativas.

Entonces escuchan la Voz, una voz, parte humana, parte hiena, parte diabólica. Se ríe de ellos, de sus dioses y sus hazañas. Se jacta de ser uno de los Kelebra, los esbirros de Azazel el  Señor del Yermo. En resumen, un demonio.

Pese a la inquietud y el temor que albergan en sus corazones, nuestros amigos no se arredran y deciden continuar. Uzi les convence de optar por la táctica de avanzar pegados a una pared, ya que la cámara es tan vasta que la luz de las antorchas y lamparas solo ilumina una pequeña parte de ella. Mientras avanzan pegados a la pared, empiezan a oír los gritos del niño secuestrado, que les suplica ayuda mientras le torturan. Pero se mantienen firmes y siguen avanzando en grupo.

Las voces se apagan, justo cuando llegan a un estanque de aguas termales. Según se van acercando a este lugar, Sara se ve asaltada por pensamientos y visiones de otro tiempo, aunque del mismo lugar.  Ve la caverna no oscura, sino llena de luz, no vacía, sino llenas de divanes y mesas rebosantes de frutas. Por todas partes hay unas gentes de porte casi divino, cubiertos con ropas delicadas, son criaturas bellas y se mueven con gracia y soltura, aunque resulta chocante que tanto hombres como mujeres sean calvos, independientemente de su edad. Por ultimo sus orejas son puntiagudas como las de muchos animales. Entre estas criaturas semidivinas se mueven otras, más pequeñas, feas y torpes.
Pronto Sara se percata de que esas criaturas son humanos, esclavos de los otros seres, cuya altura supera en un tercio a la humana.

Mientras Sara esta perdida en su ensoñación, los demás siguen en la realidad cotidiana, en la que de repente ha surgido una fuente de pulsatil luz azulada en el fondo del estanque, en el que flota el cadáver de un niño, su cuello desgarrado por los dientes de la hiena....

Aun hay más pero el post estaba quedando largo, esperar el desenlace en el siguiente post: El Embrujo de la Piedra-Alma.

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